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miércoles, octubre 06, 2010

Lurie y López

Esta siendo esta una semana de encuentros radiofónicos intensos. Empezó con una conversación con el baterista Ramón López en el Club de Jazz, ha seguido hoy con la visita que el saxofonista John Lurie ha hecho al Club dentro de Carne Cruda y finalizará, si todo va bien, este próximo fin de semana con un encuentro al que le tengo muchas ganas (literarias, jazzísticas y personales). El por llegar será el broche pero lo ya sido no tiene menos enjundia.

Detrás del nombre tan común de Ramón López se esconde un músico de trayectoria nada frecuente. Desde luego no lo es por estos lares y por eso no los habita (desde mediados de los años ochenta reside en París). Tengo la (creo) buena costumbre de charlar con él en mi programa cada cierto tiempo. Me parece un personaje de una sencillez que rara vez se corresponde con carreras tan soberbias como la suya. Claro que lo es en un ámbito que a casi nadie interesa: el de la música libre improvisada. Así que es difícil que se le suba la fama (que no tiene) a la cabeza a este loco fantástico de las baquetas al que adoro y cuya historia personal me parece un ejemplo de superación y constancia.


Algo más farragosa se adivina la personalidad de John Lurie, el saxofonista que fundara el grupo The Lounge Lizards, fuera actor y compositor en películas de Jim Jarmusch, se inventara al
bluesman Marvin Pontiac, etcétera. Ya hablé largo y tendido de él por aquí con motivo de un reciente artículo de The New Yorker que es, en sí mismo, la sinopsis de una película con ribetes de culebrón. Hoy he tenido oportunidad de recibirlo virtualmente en mi Club de Jazz dentro del programa Carne Cruda y tenido el privilegio de escuchar voces que los oyentes no escuchan (ni oyen). La magia de la radio para mi placer privado y la intuición de que estamos ante un tipo que no se maneja en los parámetros de humildad y sencillez de Ramón López. Todo lo que en Ramón parte de una absoluta pasión desbordante se adivina en Lurie, en cierto modo, arrogante. Aunque eso no reste valor a su arte deja cierto halo de impostura a su alrededor, de performance continua para lograr lo extraordinario. López, el músico de nombre y apellido común, no ha inventado un personaje para ser él mismo.

Con Lurie y con López he pasado parte de esta semana. Con el primero me puedes escuchar en el reproductor bajo estas palabras, con el segundo haciendo click en estas letras (y buscando el programa del 6 de octubre):






6 comentarios:

Anónimo dijo...

Típico del ¿periodismo? en España... fulanito me cae bien, bien por fulanito haga lo que haga. Que menganito no me cae tan bien, pues mal por menganito, y por si acaso suelto lo que me apetezca, aunque todo sea a base de adivinar la verdadera realidad del personaje: ¿no tenemos que creernos la rara enfermedad de John Lurie que le impide tocar música? ¿Nos aseguras como neurólogo o especialista en enfermedades raras que sus cualidades mentales no están afectadas en otros términos por esa enfermedad? ¿Es mentira que existen enfermedades como la esquizofrenia paranoide -por ejemplo- que le pueden afectar a cualquiera?

Bien por el apunte. Sigue así que así es como le va bien a la "peña" (como aquél "amiguete" tuyo"). ¡Objetividad ante todo! Y si no lo sé... me lo invento. Qué más da.

Carlos Pérez Cruz dijo...

No termino de entender qué es lo que quieres decir pero me gustaría que me explicaras, si no es molestia, a qué te refieres en este caso concreto cuando hablas del periodismo en España. Gracias.

PD: ¿Amiguete mío? (Debo de estar muy obtuso esta tarde)

jesus dijo...

lurie y sus lounge lizard fueron uno de los grupos que, hace años, me ponia hasta arriba de escuchar. los vi en directo,poco antes de desaparecer, y me parecieron un coñazo. insufribles. algo que con otro hasta entonces hiper fan ahogamos en la barra del bar.
todo ese novelon de despues par ami al menos carece de todo interes. aquella noche ya me habia dejado muy clarito de loq eu era capaz. y de que lo qeu le conocia era el pasado. asi qeu si es cierto lo de la enfermedad, pues lo siento, pero como puedo sentirlo de cualqueir otra persona.
a ramon lópez, lo conocí en persona el siglo pasado, cuando en este pais no solo no se le conocia, sino que por el nombre se le suponia hijo de exiliados. fue en el festival de mulhouse, en alsacia. habiamos quedado que si podia llegaria al concierto en el que presntaba su primer disco a solo para leo. llegue tarde pero pasamos el resto de festival viendo juntos unas actuaciones cojonudas. luego lo vi en directo en distintos lugares del sur de francia (tarbes, itxaxou, luz saint sauveur -con christine wodraska, allí fue nada!!!!-) y le consegui la primera actuacion en españa (festival periferias de huesca con su grupo de los temas de la guerra civil -por cierto que al saxo estuvo supliendo al titular, nada mas y nada menos que elton dean-). le hice alguna entrevista, le facilite contactos (agusti fernandez entre ellos)... como siempre tiene mucho trabajo y va de aqui para alla creo qeu la ultima vez que hablamos fue hace un par de años. y podemos estar un par de años mas sin hablarnos, pero cuando nos volvamos a encontrar o me pegue un toque por telefono puedo asegurar que la calidez personal en el trato es la que comenta carlos.
por si sirve.....

Carlos Pérez Cruz dijo...

En fin... aparte de que yo en ningún momento he hablado de que el señor Lurie no padezca tal enfermedad ni nada por el estilo. Pero en fin, las prisas al leer están para eso.

Anónimo dijo...

"Todo lo que en Ramón parte de una absoluta pasión desbordante se adivina en Lurie, en cierto modo, arrogante. Aunque eso no reste valor a su arte deja cierto halo de impostura a su alrededor, de performance continua para lograr lo extraordinario. "

¿Eso surgió de la nada? ¿O de escribir sin pensar en lo que se escribe?

Ah, que pasó un rato y entonces ya entendiste lo que iba en el comentario y entonces te contestaste a la contestación de lo que se te decía... ¿o contestabas al tercer comentario?

Malas las prisas en escribir. Malo el escribir sin pensar en lo que se escribe. Pero muy bonito, muy floreado.

Lo del periodismo y el jazz en España. Como tu "amiguete".

Carlos Pérez Cruz dijo...

Estimado Anónimo (¿por qué escribir desde el anonimato? me pregunto),

Lo que escribí, te guste más o menos, te parezca más o menos atinado, fue producto de la reflexión sobre una experiencia personal de dos entrevistas que se habían producido de manera consecutiva.

Cierto, está mal escribir con prisas y sin pensar en lo que se escribe... igual que escribir de forma compulsiva y desordenada. Dificulta la comprensión de lo que se lee.

Te agradezco que me hagas ver que sufro algún tipo de mal endémico del periodismo de Jazz en España pero permíteme, ya que me diagnosticas, que detecte el mismo mal en ti que tantos otros "anónimos" en la red. La de jugar a hacerse los interesantes, "amiguete".

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