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jueves, abril 22, 2010

Chuck Prophet - "Hot talk"

Hot talk, tema de Chuck Prophet incluido en su último disco ¡Let the freedom ring!



Girls stops me on the street and says
"Excuse me sir, I think we´ve met before"
I said, "I´ve never met you in my life"
She said, "yeah, how can you be sure?"
She said, "The night it has a thousand eyes"
I said, "I´ve heard that too, what does it mean?"
She said, "The night has a thousand eyes
I think it´s clear, at least it is to me"
HOT TALK

She says, "Sometimes I get so bored

you know I just want to crawl out of my skin"
She said, "What kind of name is Prophet anyway?"
I said, "I don´t know what kind of name it is"
I said, "Your laughter´s like a drug to me
I only wish it weren´t at my expense"
She said, "it ain´t costing you a dime"
I said, "i know it´s not, that´s not what I mean"
HOT TALK

She said, "Look up in the sky

there´s a billion stars we´ve yet to even name"
I said, "Oh yeah? Well look over there,
that´s an Indian casino built on a sacred burial grave"
I said "testing, testing 1 2 3 4 5 6 7 8
is this even on?"
We´re gonna see how Wall Street takes the news
when Wall Street finds - New York City´s gone
HOT TALK

I love the way you look at me
and I love the way you talk to me
and I love the way you look at me
I love the way you talk to me

Hot talk´s on the radio

Hot talk´s on the beach
Down on the trading floor
From the widow´s peak
Hot talk on the market man
Hot talk on the ball
Way up on the fire escape
Crawling down the fall
In the dark room of the Vatican
That´s were I got this bruise
Hot talk for me baby
Hot talk for you...

lunes, abril 19, 2010

Vic Chesnutt - Everything I say

Vic Chesnutt se suicidó el pasado 25 de diciembre de 2009. El 21 de noviembre, poco más de un mes antes de su muerte, el programa The neighbors dog, que emite una televisión canadiense, grabó una actuación suya para su segunda temporada de emisiones de la que han colgado este Everything I say que pertenece al disco North Star Deserter del año 2007.

sábado, abril 17, 2010

Thirteen - Johnny Cash

Thirteen, canción de Glenn Danzig de la que Johnny Cash hizo versión en American Recordings, el disco con el que en 1994 inició su serie de grabaciones bajo la producción de Rick Rubin. Recientemente se ha publicado el último volumen de la colaboración entre ambos, casi siete años después de la muerte de Cash, titulado American VI - Ain´t no grave

sábado, marzo 13, 2010

Obsesión y conmoción - Música y muerte de Vic Chesnutt

Vic Chesnutt (fotografía de Jem Cohen)

Totalmente conmocionado. Un arrebato de última hora me había llevado al cine para ver la película de un tal Jem Cohen. Empires of tin, una reflexión sobre la decadencia del imperio austro-húngaro y del imperio de Estados Unidos. Algo así recuerdo que leí sobre esa película. Jem Cohen estaba en la sala, creo que hizo una presentación previa, y se proyectó primero un breve corto, Little Flags, con imágenes de una fiesta en las calles de Manhattan por la victoria en la Guerra del Golfo de 1991. La celebración de victorias militares suele ser ridícula; con la imagen de las Torres Gemelas en pie, premonitoriamente ridícula. Apenas unos minutos, cortos, y paso a Empires of tin. La película parece ser la grabación de una actuación. Se ve el escenario sobre el que actúan los músicos, la pantalla de un cine donde se proyectan a la par imágenes y entre tema y tema se leen breves textos. Me resulta llamativo el tono granulado de las imágenes de Jem Cohen, la forma en que están tratadas, como si las fotografías del pasado fueran sarpullidos sobre la pantalla. Y me impresiona la música: visceral, cruda por momentos, íntima en otros, cantados por un tipo en silla de ruedas cuya voz es tan natural como punzantes son sus palabras: Faith is the lies we tell and tell ourselves. Life is the lies we tell everybody else. Y durante unos minutos no puedo dejar de darle vueltas a aquéllo que acabo de escuchar. En otro momento se confiesa: I´m a coward y no puedo quitarme de la cabeza que este es un músico especial, que esta música tiene una franqueza aterradora y excitante, que no tiene impostación alguna. ¿Quién será este tipo?

La proyección finaliza y se abre un turno de preguntas. Recuerdo que hice dos o tres sobre la relación de la imagen y la proyección, cosas así. Jem Cohen respondió, no recuerdo bien qué; cortés pero con cierta aspereza. Parece tímido y algo introvertido aunque muestra tener sentido del humor. Me ha interesado mucho la película, me ha entusiasmado la música y me propongo intentar ver todo lo posible que de Jem Cohen se va a proyectar durante una semana en el festival Punto de Vista en Pamplona. Cumplo con mi propósito en días sucesivos aunque no llego a todo lo que me gustaría. La experiencia lo convierte en un referente, en una pequeña obsesión que todavía hoy permanece en mi cabeza. Pero esa obsesión quizá la exprese otro día en palabras. Hoy las que gasto son para la música de esos Empires of tin.

Vuelvo a casa y empiezo a buscar por internet información sobre la película y sobre su música. Encuentro el nombre de Vic Chesnutt. Él firma lo que he escuchado. Busco un poco más y me doy de frente contra la noticia de su reciente muerte. Se suicidó el 25 de diciembre de 2009. Es decir, ni siquiera ha transcurrido mes y medio en el día en que lo escucho por primera vez. Averiguo un poco más y me encuentro con que la relación entre Chesnutt y Cohen es de amistad, que incluso Cohen ha producido grabaciones de Chesnutt. Me siento ridículo. Imagino que a Jem Cohen le ha tenido que resultar ridículo escuchar el tipo de preguntas que hemos hecho sobre la película. O quizá no, pienso ahora; quizá lo considere un acto de consideración. Pero estoy seguro de que no tuvo que resultarle fácil ver a su amigo muerto tan vivo en la pantalla, tan intenso y nervioso. Días después, en otra proyección, se nos explicará que una de las películas previstas para la sesión inaugural de la retrospectiva dedicada a Jem Cohen no se había proyectado porque el director estaba muy afectado por la muerte de su amigo. No se menciona el suicidio.

Tengo dos nuevas obsesiones paralelas (Jem Cohen y Vic Chesnutt) que se suman a las ya consagradas en mi vida. Y está bien aunque uno llega a sentirse desbordado por tanto que escuchar, tanto que ver y tanto que leer. Tengo claro que no me bastará con esta vida así que quizá deba buscar el modo de volver. Mientras tanto hago lo que puedo y, en el caso de estas dos nuevas obsesiones, busco la manera de acercarme a la música y de volver a ver la película. Y aquí están: la música y la película han llegado desde Canadá, desde el sello que ha editado el disco que despide una carrera y la película que le retrató en la Viennale de 2007 (en Viena), que es donde se registró este Evening´s civil twilight in empires of tin (título completo).

Escucho una y otra vez At the Cut, el disco que cierra una carrera. Escucho y procuro entender las letras hasta la última coma. Y conforme entiendo la música se me anuda más y más fuerte a la garganta al comprender qué se esconde tras esa sinceridad en bruto:

Soy un hombre,
consciente de mí mismo
y allá donde voy
estás siempre ahí conmigo
He flirteado contigo toda mi vida
incluso te he besado una o dos veces
y hasta este día juro que era agradable
pero claramente no estaba preparado.
Cuando tocaste a un amigo mío
pensé que iba a perder la cabeza
pero averigué con el tiempo
que realmente, yo no estaba preparado.
Oh muerte, no estoy preparado
oh muerte, me intimidas
y diezmas a aquellos que me son queridos
incluso te burlas de mí con tu dulce alivio
Eres cruel y constante
cuando mi madre estaba enferma de cáncer
ella luchó pero entonces sucumbió
pero hiciste que rogara por ello
"señor Jesús, por favor, estoy preparada"
oh muerte... claramente no estoy preparado *

Encuentro en Youtube un vídeo** de una actuación suya el 5 de noviembre de 2009, apenas un mes y unas semanas antes de su suicidio, donde se escucha esta letra. Y en los últimos momentos de la canción parece no poder más, parece no soportar el dolor. O quizá es que la propia letra es demasiado para él. Me produce escalofríos. Vic Chesnutt tuvo un accidente de coche con 18 años que le dejó en silla de ruedas. Desde ese momento tuvo serios problemas de salud y el sistema sanitario de Estados Unidos fue chupándole la vida hasta dejarle con una deuda de 50000 dólares. Es confuso de donde viene todo porque la documentación es indescifrable. He sufrido varias intervenciones en un periodo corto de tiempo - un par de años - y de eso, ahora debo cincuenta mil dólares. (...) No es un sistema de libre mercado, es un sistema de empresa privada y es terriblemente burocrático. (...) He tenido una relación íntima con la industria de la salud durante muchos, muchos años. He estado en hospitales alrededor del mundo también así que he visto el modo en que trabajan en otros países. Algunos de los debates sobre la atención médica que hay ahora son de lo más absurdo que he visto nunca. ¡Es hilarante! Obama es un incompetente y los de la derecha idiotas. (...) Y el ala derecha... como lo que dijo McCain sobre los recortes de impuestos, la reforma de responsabilidad civil y la desregulación - que no va a ayudar, que no va a conseguir lo que queremos. Esto no va a hacer feliz a nadie. Creo que lo único que podría ayudar es derogar algunas leyes que están en los libros... cosas que hizo Reagan. Gastamos todo el dinero en el Instituto Nacional de Salud y todo ese dinero en la investigación, y luego se les da la patente a las industrias farmacéuticas que después nos hacen pagar una fortuna por ello. (...) en los ochenta, el Instituto Nacional de Salud gastó millones de dólares en investigación de medicamentos, y entonces todo el mundo tenía la patente así que podías hacer versiones genéricas más baratas de esos medicamentos y todo el mundo estaba contento. Ahora el dinero de investigación para medicamentos está dirigido a hacer dinero. (...) Siempre me sorprende el absurdo de sus políticas. El modo en que republicanos y demócratas pueden trabajar juntos es reformando el sistema porque tal como está no importa lo que haga Obama, no va a suceder. La derecha huele sangre y siente que tiene que ganar esto.***

El 25 de diciembre de 2009 Vic Chesnutt se suicida. Leo una nota en la web de Los Angeles Times que informa de que Chesnutt, paralítico después de un accidente de coche en 1983, era conocido por crear música poética y melancólica. Murió de una sobredosis intencionada de relajantes musculares prescritos, según dijo un familiar****. El mismo diario redigiría a un artículo del 1 de diciembre de 2009 en su blog de música que se iniciaba con las siguientes palabras: Si alguna vez usted necesitó un claro ejemplo de la crueldad institucionalizada del sistema de salud americano, pregunte a Vic Chesnutt. Y el propio Chesnutt afirmaba: Podría morir mañana por otras operaciones que necesito que no me puedo permitir.*****

Amo a mis antepasados
pero no ritualmente
No les culpo ni les alabo
por todo las cosas que me pasaron
y no necesito altares de piedra
para ayudar a cubrirme la apuesta
contra la oscuridad que se avecina.
Eso es lo que es, es lo que es******

Me siento feliz por haber descubierto a Vic Chesnutt. Una tras otra sus canciones inoculan mi cerebro de la manera en que sólo los verdaderos creadores son capaces; la de quienes penetran hasta lo más hondo del alma sin necesidad de gafas tridimensionales ni aspavientos. Me siento triste por haber llegado tarde, pero agradecido por haber llegado. Y me entristece tanta verdad contenida en unos versos cantados. Parece que la verdad ha nacido para ser cantada; pero no para ser cambiada.

© Carlos Pérez Cruz

* Letra de Flirted with you all my life (del disco At the Cut)
** El vídeo está ahí para quien quiera mirarlo. Se busca y se encuentra. Me afecta lo que veo. No sé si resulta morbosa su difusión y prefiero no insertarlo en este texto.
*** Opiniones de Vic Chesnutt recogidas en el The Huffington Post el 17 de septiembre de 2009.
**** Nota publicada en la web de Los Angeles Times el 26 de diciembre de 2009.
***** Artículo del blog musical de Los Angeles Times publicado el 1 de diciembre de 2009.
****** Fragmento de la letra de It is what it is (del disco At the Cut).

Nota: Las traducciones son de mi propia cosecha. Pido disculpas por los posibles errores en que hubiera podido incurrir.

Publicado originalmente aquí.

jueves, marzo 11, 2010

Johnny Cash - "American VI: Ain´t no grave"

78 años después de su nacimiento y casi siete después de su muerte se ha publicado un nuevo trabajo discográfico del cantante Johnny Cash dentro de la serie American que se inició en 1994. Se trata del sexto volumen de la serie titulado en este caso Ain´t no grave, tema con el que abre un disco en el que también hace versión de Redemption Day de Sheryl Crow, entre otros. En la edición del 10 de marzo de 2010 de Más vale tarde de Radio Vitoria (EiTB) dediqué mi ratito musical a este disco y también a recordar el The Johnny Cash Show que presentó en la ABC de Estados Unidos entre 1969 y 1971 y por el que pasaron ilustres de la música como el trompetista Louis Armstrong que tocó con él en una emisión del 28 de octubre de 1970, apenas meses antes de su fallecimiento:





Como complemento al audio dejo este vídeo que recoge la visita de Louis Armstrong al programa de Johnny Cash en la ABC:

miércoles, marzo 10, 2010

Robert Wyatt a la francesa... en "Carne Cruda"

Uno de los músicos favoritos de Javier Gallego, "Crudo", es el británico Robert Wyatt, fundador de Soft Machine que supo reinventarse tras una caída que le dejó paralítico en 1973. Su lánguida voz y algunos de los temas claves de su trayectoria conforman el último proyecto discográfico de la Orquesta Nacional de Jazz de Francia, dirigida en la actualidad por Daniel Yvinec, titulado Around Robert Wyatt que "Crudo" se ha venido a escuchar a nuestro Club de Jazz en la visita de hoy del programa Carne Cruda de Radio 3 (RNE):




martes, marzo 02, 2010

The Ex & Brass Unbound

Todavía bajo los efectos de la intensa sesión de Fire Room del pasado jueves en Huesca, y antes de emitir la entrevista grabada allí con el saxofonista Ken Vandermark, un vídeo de una de las actuaciones en las que ha participado el músico en su reciente gira europea. En este caso en Dublín el pasado día 7 de febrero con una veterana banda holandesa que surgió del movimiento Punk, The Ex, a la que acompañó un cuarteto de vientos llamados Brass Unbound entre los que se encontraba Vandermark o el también saxofonista Mats Gustafsson (habitual colaborador de Vandermark). Punk épico ¿a lo Morricone?:

jueves, diciembre 31, 2009

ONJ (Orchestre National de Jazz) - "Around Robert Wyatt"


La valoración artística de un trabajo depende de muchos factores (determinados fundamentalmente por la experiencia previa del crítico) aunque, a pesar de que se tienda a considerar el juicio como algo subjetivo, hay elementos más objetivables que otros. Así la valoración de un trabajo como este de la Orquesta Nacional de Jazz de Francia dedicado a la música de Robert Wyatt depende de factores más allá de los puramente creativos del proyecto; depende, por ejemplo, de si el oyente es conocedor de la trayectoria de Robert Wyatt o no. No es algo baladí. Conocer las versiones originales de un tema y tener aprecio por ellas, haberlas disfrutado como algo propio, pone el listón muy alto para la versión. Así un servidor desconocía conscientemente la original del chileno Víctor Jara de su Te recuerdo Amanda y cree conocerla a partir de la que Robert Wyatt ofrece junto a la ONJ (Orchestre National de Jazz). Resultado: quedo fascinado con la narración (texto), con la interpretación de Wyatt (al límite y con el mayor dramatismo que da su lectura en un idioma ajeno) y con los hermosos, a la vez que nada concesivos, arreglos de Vincent Artaud. Sin embargo se la presento a dos conocedores del original de Jara y quedan desconcertados. “Repite muchas veces la letra”, me dice uno; “Se me hace rara la pronunciación”, dice la otra; en ambos casos, sin conocerse, coinciden: “Es que estoy acostumbrado a la original”. Ahí está el listón principal al que se enfrenta un trabajo de estas características. Y más cuando la versión aporta elementos nuevos a la partitura original, lejos de la repetición (como si de un eco del tiempo se tratara) a la que nos tiene acostumbrados el pop.

Desconocía hasta ahora la biografía de Robert Wyatt (apenas le recordaba de una colaboración en el disco Musik – Re-arranging the 20th century de Gilad Atzmon). Desconocía la existencia del grupo Soft Machine (más allá de su enunciado) del que fue fundador en 1966 (y del que se acaba de publicar un directo inédito hasta la fecha de 1971, etapa del grupo que incluía al saxofonista británico Elton Dean, fallecido en 2006 y a quien tuve oportunidad de escuchar junto al baterista Ramón López en 2002) y desconocía su caída al vacío desde un cuarto piso, producto de una alucinación resultado de los excesos, que le dejó en 1973 dependiente de una silla de ruedas. Desconocía igualmente una carrera profesional reflejo de sus inquietudes sociopolíticas así como su carácter de experimentador sonoro con afinidades jazzísticas. Ha sido para mí un descubrimiento su voz, de una languidez a medio camino entre la desesperanza y el estado de elevación mística, y por lo tanto debo agradecer a la ONJ la oportunidad que me ha ofrecido de empezar a indagar en su mundo sonoro, tal y como pretende el proyecto Around Robert Wyatt; oportunidad que he aprovechado buscando los originales de los que se hace versión en este disco y que proceden de un clásico de su discografía (así lo destaca la memoria de otros) como Rock Bottom (1974), de su primer larga duración en los ochenta, Old Rottenhat (1985), o de su más reciente Comicopera (2007). Hay versiones de otros autores como el Shipbuilding que Elvis Costello co-firmara con Clive Langer (y que grabó con un solo del trompetista Chet Baker) relativo a la Guerra de las Malvinas (1982) y que forma parte de los singles que Wyatt grabó fuera de sus largas duraciones. En ese capítulo se incluye la versión de la propia Te recuerdo Amanda que con los arreglos de Artaud adquiere una personalidad completamente diferente de la “original” de Wyatt. Si éste cantaba sobre un fondo de órgano un tanto psicodélico y hoy demodé dejando las emociones en suspenso, Artaud consigue que una interpretación melódica y vocalmente semejante de Wyatt gane intensidad emocional a partir de una utilización minimalista (en lo tímbrico como en lo estético) de los recursos de esta peculiar orquesta jazzística y de un sutil subrayado instrumental de lo que la letra de Víctor Jara nos contaba: de ese mundo eterno en cinco minutos del encuentro entre Amanda y Manuel que suena onírico y que se rompe cuando suenan las sirenas de vuelta al trabajo (Philip Glass estaría orgulloso de esos segundos musicales, de esas campanas electrónicas) y el drama se anuncia (muchos no volvieron, tampoco Manuel), hasta casi detener la música, que se reinicia como si la tragedia fuera reversible o terminara elevando al cielo eterno a Manuel con las voces (¿?) que ascienden y las campanillas que tintinean (¿una lira?) mientras Wyatt mantiene su voz a punto de quiebra. Concédanle varias oportunidades si a la primera no les parece una versión tan emocionante como me lo ha parecido a mí. Eso sí, si comparten la emoción escríbanme, empiezo a pensar que es cosa mía.






Escucha aquí Te recuerdo Amanda en versión de Robert Wyatt y la ONJ y en la original de Víctor Jara (fragmento de la emisión del programa Club de Jazz del 30 de diciembre de 2009).

La Orquesta Nacional de Jazz de Francia es una institución que siempre me ha despertado, vista desde el Sur de los Pirineos, una envidia sin duda malsana. Creada en 1986 es un modelo de agrupación jazzística con soporte público, en efecto, envidiable. Un proyecto por el que han ido discurriendo diferentes creadores, directores, instrumentistas en ciclos creativos y estilísticos de unos tres años de duración. En la actualidad es el bajista (e intérprete de otros instrumentos) Daniel Yvinec quien rige la línea de trabajo de esta formación que pese a ser nominalmente “orquesta” forman para él diez músicos. Sin duda que haber colaborado en su carrera con nombres de tan diversa procedencia estética y geográfica como los saxofonistas Maceo Parker o Mark Turner, los cantantes Salif Keita, Sainkho, Yungchen Lamo o Suzanne Vega o el guitarrista David Fiuczynski muestra una amplitud de miras sobre la música que enriquece la manera de afrontar, desde una perspectiva inicialmente jazzística, proyectos diferenciales como éste. Porque si hay un lenguaje ortodoxo de orquesta de Jazz (de big band) no es el que maneja Yvinec en esta etapa, ni por número ni por estética. Y habrá que felicitarle por ello en su dimensión de director artístico aunque los parabienes más efusivos se los quiera dedicar al arreglista, bajista como Yvinec, de formación clásica pero también con experiencias en campos diversos (desde con el músico electrónico Arnaud Rebotini a la cantante africana Angélique Kidjo pasando por el saxofonista Julien Lourau) Vincent Artaud. Crear un mundo sonoro coherente contando con vocalistas invitados tan dispares como la gran vocalista maliense Rokia Traoré (una de mis debilidades recientes), los franceses Camille, Daniel Darc o Yael Naïm (esta última de origen israelí), el belga Arno, la actriz franco-suiza Irène Jacob y, sobre todo, con el propio Robert Wyatt no debe de resultar tarea fácil. Y el resultado final es espléndido, de una creatividad en los arreglos sorprendente, de una riqueza de recursos estilísticos que arropa con exigencia las expresiones más pop de la música, las de la interpretación vocal de las canciones, para abrirse luego a campos más experimentales donde tienen cabida solos jazzísticos al uso pero también desarrollos musicales que tienen del Rock tanto como del Jazz o la música electrónica y de otras manifestaciones musicales contemporáneas populares (y no tanto). De elementos tan dispares surge un trabajo que proporciona brillo a piezas de la trayectoria de Wyatt sin perder nunca el tono ciertamente oscuro de sus originales; sin perder el espíritu pero más rico en matices. Y en ello, insisto, el mérito de Artaud es indudable y plausible.

Imagino que la colaboración de Wyatt garantiza de algún modo la conformidad de este con el resultado final del proyecto cuyo regusto rezuma el mismo inconformismo creativo y abierto que el de la carrera del músico británico. Del mismo que tiene declarado (La Vanguardia 17/08/1998): El rock nunca me ha interesado demasiado; me gustan más el jazz, la música improvisada, el folklore del mundo… El rock es una celebración juvenil. Yo prefiero ser un hombre; no tengo nostalgia de ser joven.

© Carlos Pérez Cruz


Publicado originalmente aquí.

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