
(...) Ha cambiado, sí. Por supuesto. He trabajado durante treinta años y al principio gran parte del trabajo que hice estaba conectado con los ideales que yo tenía en ese momento, con mis héroes y mis heroínas y, por supuesto, está ese deseo de, de algún modo, tratar de emular algo de lo que hicieron que yo sentía que era tan fantástico (risas). Pero es un proyecto que dejé hace mucho tiempo y pienso que ahora miro… ¡quizá soy cada vez más egocéntrica! (risas). Ahora miro más lo que estoy haciendo yo misma. Pero ahí están, para siempre, gente como Joni Mitchell, Billie Holiday, Chet Baker, ya sabes, mis primeros héroes están ahí todavía. (...)
Puedes escuchar la entrevista completa en la edición del 16 de marzo de Club de Jazz, también en versión original en inglés o leer la transcripción.

(...) Era un movimiento que estaba teniendo lugar por toda Europa. Quizá no demasiado en España porque España estaba viviendo el franquismo y quizá no era el momento para tener la evolución del Free jazz. Pero en Europa central hubo mucho. Quiero decir que hicimos de aquello nuestra forma de vida. No éramos muy ricos pero podíamos hacer nuestra vida, teníamos suficientes conciertos en festivales así que podíamos hacer de ello un modo de vida, de tocar sólo Free Jazz. Al cabo de cinco años me dije que finalmente tenía que volver a cierta armonía, volver a la melodía. Todo es música y no quería ser etiquetado como un músico de Free Jazz porque no es suficiente, sólo es una pequeña parte de toda la música. (...)
Puedes escuchar la entrevista completa en la edición del 2 de marzo de Club de Jazz, también en versión original en inglés o leer la transcripción.

(...) Como Youssou N´Dour. Lo que él hace en Senegal no es como lo que hace en Europa, incluso musicalmente. Lo entiendo porque si hiciera en Europa lo que hace en Senegal no tendría mucho éxito. El éxito de Youssou N´Dour en Senegal es con el Mbalakh. Si no hiciera Mbalakh no tendría éxito con los senegaleses. Yo tengo el mismo problema en Marruecos. Tengo que hacer mucha música comercial aquí, música de baile, si quiero tener éxito. La diferencia en Europa es que a la gente le gustan las cosas rítmicas pero también les gusta escuchar la música. En Marruecos tienes que bailar. Tienes que hacer todo el tiempo música para que bailen. A veces ni siquiera te escuchan. (...)
Puedes escuchar la entrevista completa en la edición del 2 de marzo de Club de Jazz, también en versión original en inglés o leer la transcripción.
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