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miércoles, septiembre 08, 2010

El deber de ganar

Cada partido de preparación del MundoBasket de la selección española de baloncesto retransmitido por La Sexta comenzaba con una muletilla de su narrador, Mel Otero: Este es el quinteto que va a ganar hoy el partido. Un imperativo que se mantuvo hasta que Francia le infligió a España la primera derrota en el primer partido del Mundial. Entonces la fórmula varió. Hoy el Secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, presente en el pabellón durante el partido de cuartos de final España - Serbia, ha hablado también (no recuerdo la literalidad) de la obligación de ganar. ¿Desde cuándo el deporte se practica con la obligatoriedad de la victoria? En todo caso, en lo que a profesionales se refiere, se podrá exigir un esfuerzo, competitividad, pero no la victoria. La victoria no es propiedad de nadie. En ocasiones, y no siempre, es un premio al esfuerzo.

Aborrezco esta fiebre "rojiza" que se ha instalado entre medios de comunicación y que tan bien parece haber acogido el personal. Estos calificativos de ÑBA (en el caso del basket) y demás patriochorradas. "Tenemos el mismo ADÑ", dicen para reforzar nuestra identidad rojigualda.

La selección española de baloncesto no tenía la obligación de ser campeona del MundoBasket. Tenía el deber profesional de competir al máximo. El resto de equipos también juega y tienen grandes jugadores (como alguno quizá hoy se haya sorprendido en comprobar). Haber competido en las últimas cuatro finales de los cuatro últimos grandes campeonatos disputados es de un mérito invaluable. Desde 1999 ha obtenido cinco medallas en seis campeonatos de Europa (que se dice pronto) La regularidad es mucho más complicada de lograr que una victoria puntual.

Se podrán analizar cuestiones tácticas puntuales sobre por qué en esta ocasión no se va a luchar por medallas. La primera, sin duda, porque delante había un equipo de enorme calidad. La segunda, tercera y demás les corresponde analizarlas a los profesionales que hasta hoy han competido y, en esta ocasión, no han conseguido la victoria que nadie les debía.

Y lo bien que nos lo estamos pasando estos largos años los aficionados al basket...

2 comentarios:

Capitán Chistorra dijo...

Hace años que aquello de "lo importante es participar" ha quedado en el olvido.
Soy de aquellos (creo que somos pocos) que no seguimos a ningún equipo en particular, pero que nos gusta el deporte y somos capaces de ver cualquier partido de baloncesto, futbol, balonmano o lo que sea sin perder los papeles ni los ojos disparados de las órbitas.
Lo de España en el Mundial... estaba cantado!
No porqué tuvieramos la ausencia de Gasol o Calderón (odio cuando se descrimina a todo el trabajo de un equipo por 2 o 3 figurillas!), si no porqué en los preparatorios ya se observaba poca regularidad en los partidos. Jugadas "mu bonitas", sí, pero muuuuy de vez en cuando.
Han llegado flojos, lo sabían y tenían la presión de los medios, de un país y (lo peor) de ellos mismos.
Que son un gran equipo, seguro, que nos daran mas alegrías, seguro, que ganaran mas medallas... ya se verá!
Me quedo con la frase que dijo Cruyff a sus jugadores en día de la final de la copa de Europa:
"Salid a pasarlo bien!". Eso se dice poco hoy en día en el mundo del deporte.

Saludos

Carlos Pérez Cruz dijo...

Uy, pasarlo bien parece algo reservado a los locos en el mundo del deporte profesional...

Y yo me pregunto: ¿por qué estaba tan triste Ricky Rubio durante todo el campeonato?

PD: Hace años que dejaron de desorbitárseme los ojos por el deporte. No es que lo mío sea como de público de ópera (bueno, ejem, Plácido Domingo acabó hace poco cantando "oe oe oe oeeeee" con el público de Madrid y dando saltitos) pero procuro tomármelo como lo que debería ser (que no quiere decir que lo sea): un entretenimiento, una forma de pasar los minutos de esta tortuosa existencia... amén.

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