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jueves, diciembre 04, 2008

Para Mikel Laboa

El pasado día 1 de Diciembre fallecía el cantautor vasco Mikel Laboa. Tenía 74 años de edad. Recuerdo que en una ocasión, en el verano de 1999, tuve la oportunidad de decirle que se había ganado el cielo con su Txoria Txori. Hoy ya está en él. Como pequeño homenaje he recuperado su concierto de aquel verano junto a algunos de sus músicos habituales además de a la Joven Orquesta de Euskal Herria (EGO), de la que yo formaba parte entonces, y del Orfeón Donostiarra. Lo puedes escuchar en la edición 50 de Sonidos... del Mundo de la Música.

lunes, diciembre 01, 2008

Chris Kase - "Ode"


Hacía ya años que no charlaba con Chris Kase cuando después de escuchar su nuevo disco me dispuse a llamarle para concertar una entrevista para el programa de radio "Club de Jazz". Chris acababa de terminar de estudiar un ratito, el Arban (biblia del estudio técnico del instrumento) me confesó. Supongo que el hecho en sí no tiene mayor trascendencia, es lo lógico en un trompetista que está en plena actividad y debe mantener (y mejorar) sus habilidades, pero no sé por qué me llamó la atención. Es como si diera por supuesto que cuando uno es tan buen instrumentista no necesitara dedicarse a estudiar aquello que los alumnos trabajan en un conservatorio como parte de su formación en los fundamentos básicos del instrumento. Y sin embargo aquello formaba parte de la rutina de Chris Kase. Demostración de que la trompeta es un instrumento exigente, sí, pero también de que Kase es un hombre metódico y disciplinado. Eso se transmite después a todos los aspectos de su personalidad musical.

Chris Kase es un lujo como trompetista en un país que durante años ha carecido de representantes de primera fila de este instrumento en Jazz. Por fortuna ahora son varios los nombres que asoman con algo más que dignidad (Raynald Colom y David Pastor son algunos ejemplos). Es un trompetista con una sonoridad redonda, cálida, casi hasta hacer confundir al oído cuándo es trompeta y cuándo es fliscorno lo que suena (o corneta, que en este disco la interpreta en el tema que da título al disco). Su sonido es amable, nunca agresivo, y se mueve con gran soltura en un amplio registro. Pero sobre todo me llama la atención esa forma tan característica suya de frasear en la que las notas parecen arrastrarse unas hacia las otras, como si dejaran tras de sí una pesada estela pero a la vez fueran muy ligeras (lo siento, lo describo lo mejor que se me ocurre, lo suyo es escuchar la música... ¡qué haces leyéndome!).

Su disciplina como instrumentista es paralela a su disciplina como compositor. Dice que puede presentar composiciones propias en sus discos gracias a que escribe otras tantas que nunca será posible escuchar (por malas, claro). Es decir, prueba y prueba hasta encontrar algo que decir. Eso ya nos da una pista sobre la naturaleza de sus temas. Son desde luego pensados, trabajados, no meras excusas de improvisador aunque su función principal sea la de permitir improvisar. Quizá no sea tan importante en su forma de escribir la creación de una melodía distinguible y cantable como la capacidad de crear un clima, una sonoridad que determina de principio a fin la expresión de la música. Así los solistas pueden expresarse personalmente pero siempre hipnotizados por la telaraña sonora de Chris Kase. Y esto es una virtud cuando muchas veces lo que escuchamos son solos que se suceden y parecen independientes unos de otros y de la música que los une. En la música de Chris hay una unidad y una coherencia admirables.

En esta su quinta grabación propia Chris Kase presenta composiciones fechadas entre 1989 (Esperanto) y 2006 (año de la grabación en el estudio y fecha de composición de A Life in Silence y de la introducción que con el bajo eléctrico hace a Scarborough Fair). Firma diez partituras y hace versión de una canción del foclore británico (el ya mencionado Scarborough Fari) de origen medieval, perfecta para el estilo de Kase (que no sé por qué me da que podría encontrar un filón en este tipo de canciones). Se inspira en Dave Douglas (Ode), Kurt Weill (For a Weill), Ornette Coleman (Nettles), Jaco Pastorius (Folk Intro), compone sobre la armonía de Giant Steps (Escalones) y la de Stella by Starligth (Estelar). Jazz de muy bella factura, que brilla especialmente en los tiempos lentos y medios; música bien vestida, cálida incluso cuando pudiera resultar más árida, más desnuda. Y ahí encuentro la única pega (¿?) a la música de Chris Kase. Que incluso cuando puede desmadrarse sigue resultando acogedora.

© Carlos Pérez Cruz

Comentario publicado originalmente aquí.

lunes, noviembre 24, 2008

Al mirar

Miré hacia un lado, después hacia el otro, hacia el frente y detrás mía. Y sólo vi gente. La calle estaba vacía.

viernes, noviembre 21, 2008

Los días de que no (II)

En los días de que no es deseable que no asome la lucidez siquiera por un instante. Si lo hiciere sería la perdición. Se hace consciente todo lo que uno pudo y no hizo. Pero después de todo hay esperanza. Por fortuna en los días de que no la lucidez, si asoma, sólo lo hace brévemente. Y vuelves al estado de letargo, de apatía, de que no con el que empezaste el no día.

Los días de que no

Por mucho que uno lo intente, por mucho que uno se diga a si mismo "venga, vamos a ponernos a ello". Pues no, no hay manera y lo único que puedes hacer es ver pasar las horas, pasar unas páginas sin mirar y oír sin escuchar. Incapaz, inhabilitado, acosado por el lento discurrir de los minutos y segundos, buscando dentro y desistiendo por falta de fuerzas, de ganas, de interés. Son los días de que no, en los que lo mejor que te pasa es que se acaban.

Conversación identitaria

- Buenos días, me llamo Javier y soy Repsoñol.

- Hola, yo me llamo Igor y soy Rusokoil.

jueves, noviembre 20, 2008

Libre Mercado

Después de años defendiendo con uñas y dientes el libre mercado y la sumisión del Estado a la auto-regulación, se pusieron de rodillas y el Estado vino al rescate... Sólo por una temporadita, dijeron. Ahora que los rusos vienen a por Repsol claman por la intervención del Estado... ¡Repsol Española! gritan. ¿En qué quedamos?

miércoles, noviembre 19, 2008

Blog de "Sonidos..." y nuevo programa


En el programa Sonidos... del Mundo de la Música estamos de estreno. Estrenamos blog como complemento a nuestra web en Libre Creacion y al audio del programa. La dirección del blog:
http://sonidosdelmundodelamusica.blogspot.com

El estreno del blog coincide con la salida de la edición número 49 del programa que en esta ocasión nos lleva de nuevo a la Ruta de la Seda de la mano del Silk Road Project de Yo-Yo Ma con una selección de grabaciones de campo y de músicas compuestas y arregladas inspiradas en la tradición de Mongolia, China y Persia.

martes, noviembre 18, 2008

Jason Palmer - "Songbook"


Jason Palmer es un estupendo trompetista de Jazz. Lo es porque lo ha demostrado a los veintisiete años con una primera grabación discográfica madura en la que se evidencia su sobresaliente dominio del instrumento; porque es un notable improvisador y compositor de sus propias partituras; porque contar con la compañía de Ravi Coltrane y de Greg Osby en un primer disco ya es un síntoma. Pero lo es casi porque no podría ser de otra manera. ¿Se puede esperar menos hoy en día de un músico convenientemente formado y educado en una de las ciudades de referencia del Jazz USAmericano como Boston?

En el año 1997, tal y como confiesa en las notas del libreto del disco el propio Palmer, llegó a Boston para estudiar en el Conservatorio de Nueva Inglaterra. Estaba de paseo para "reconocer" el terreno cuando se cruzó con el trompetista Jeremy Pelt que, al ver que Palmer también lo era, le invitó a participar en la Jam Session del Wally´s Jazz Café. Reconoce Jason Palmer que una vez en el escenario, incitado por Pelt, su solo fue "horrible" y que en consecuencia temió un lanzamiento masivo de "tomates y huevos" por parte de los presentes. Sin embargo sólo recibió ánimo y apoyo para seguir adelante. A partir de ese momento el Wally´s Jazz Café se convirtió en la segunda escuela para este músico durante su estancia en Boston, hasta el punto de con el tiempo pasar a ser fijo en la banda de la casa. Con esfuerzo y constancia Palmer alcanzó su particular (modesto) sueño USAmericano. Del solo "horrible" a un trabajo fijo y la consideración de músicos como Osby y Coltrane que le invitan a participar en sus propios proyectos y que, además, graban en este Songbook.

Pero vuelvo a la pregunta anterior: ¿Se puede esperar menos de un músico como Palmer? Creo que no. Ahora la aparición de jóvenes talentos cada año no es una excepción, es la regla. Boston, con su Conservatorio de Nueva Inglaterra o la famosa Escuela de Música de Berklee, era hace no demasiado un sueño admirado por músicos en formación de todo el mundo. Ahora el mundo esta allí y cada año salen promociones de instrumentistas admirables que son lanzados, con diploma bajo el brazo, al cruel mundo. Una cosa es la dinámica diaria como estudiante y otra es la verdad de un mundo al que el Jazz no le importa. Y cuando todos estos músicos salen de allí, ¿qué? En su viaje de retorno muchos encuentran el desierto, la falta de oportunidades. Pero hay otra pregunta que va más allá de lo que el entorno le ofrece al profesional: ¿tengo algo que decir yo con mi música? Y no es una pregunta simplemente filosófica. Es el interrogante que resuelve una cuestión fundamental: además de tener voz, ¿tengo algo que decir?

¿Tiene algo que decir Jason Palmer? De momento tengo la sensación de que Jason Palmer tiene todas las opciones, todas las herramientas que la escuela le ha puesto a su disposición y que él ha ido probando en su vida académica y en sus experiencias en el Wally´s y en otros escenarios. Ahora falta que encuentre algo propio que decir, que no tiene por qué ser estrictamente novedoso (¿eso existe?), que arroje al suelo todas las herramientas y las esparza, las coja sin pensar, pruebe y se equivoque (¡como en aquel "horrible" solo de su primera vez en el Wally´s!), vuelva a probar y acierte y que, de pronto, un día alguien le diga: ¡Demonios! ¡¡Suenas a Jason Palmer!! Y ese día, que puede que llegue, Jason Palmer no sólo será un estupendo trompetista de sonido cálido, e incluso "afliscornado", que compone buenos temas, juguetones, con el conveniente corsé mainstream (¡Vamos Jason! ¡¡Se nota que te aprieta un poco!!) y espacio para un moderado virtuosismo sino un estupendo Músico al que me entrarán unas ganas irrefrenables de escuchar una y otra vez.


© Carlos Pérez Cruz

Comentario publicado originalmente aquí.

sábado, noviembre 15, 2008

La cultura de la crisis (Josep Ramoneda)

La cultura de la crisis es la del individualismo salvaje, en que la competencia a muerte es la única regla, con la religión como consuelo y el miedo como instrumento paralizador.

Artículo completo aquí.

miércoles, noviembre 12, 2008

Conversación con Arto Tunçboyaciyan

Decía Pablo Motos en "El Hormiguero" de Cuatro Televisión de esta noche que en la vida nos van dirigiendo y que en los medios se nos dice qué libro es el mejor, quién es el mejor músico, etcétera; que todo eso va por una especie de vía de tren única y que, sin embargo, lo más interesante está a uno y otro lado de la vía. Es cierto, ¡qué bien lo sabe él que trabaja en un medio de comunicación de masas! Lo dice la misma noche en que tiene a uno de los Morancos como invitado (supongo que estas son las ironías y peajes de la televisión).

Y toda esa reflexión era para presentar a un músico al que dice admirar y del que "tengo todos sus discos". Ese músico no es otro que Arto Tunçboyaciyan, al que ha calificado como "uno de los mejores músicos del mundo". ¡Y ha tenido a "uno de los mejores músicos del mundo" y éste no ha podido ni siquiera decir una palabra! ¡¡Qué desperdicio!! Ha hecho una breve aparición (con su tradicional juego de la botella de cristal y la pandereta), ha jugado con Pablo y adiós. Supongo que con el hecho de que Arto haya asomado en un programa de televisión en horario de máxima audiencia ya deberíamos darnos por satisfechos (tal y como está el patio) pero... NO.

Está bien la metáfora de la vía del tren, pero no estaría de más que los trenes que la circulan fueran un poco más despacio para no arrollar a nadie... y sobre todo para que "uno de los mejores músicos del mundo" pudiera expresarse con un mínimo de tiempo y dignidad y no quede en la memoria efímera del espectador como ¡El fabuloso hombre que hacía sonar una botella! como si de la mujer barbuda se tratara. Carne de zapping que como vino, se fue. Hoy Arto ha sido un gag más de esa televisión que todo lo engulle.

Si alguien quiere Arto con más calma esta semana en el "Club de Jazz" le tenemos a fuego lento aquí en audio y aquí en texto. A gusto del consumidor. Incluso en audio sin traducción.

domingo, noviembre 09, 2008

Arto Tunçboyaciyan - Barañáin 8/11/2008 (Reseña)

Me enfrento al papel en blanco (aunque éste sea electrónico sigue siendo blanco) para escribir unas líneas sobre un concierto. No tengo muy clara la función de una crítica musical (aunque yo prefiero llamarla opinión o reseña) ya que es absurda, no suena, el lector no puede escuchar la música que mis oídos escucharon y si sí lo hizo es probable que mis palabras sirvan para refrendar su opinión o, al contrario, para enfadarle con una interpretación del mismo que no concuerde con su experiencia. Como mi peso mediático es liviano no hundiré ni ascenderé a los altares a nadie con mis opiniones. En fin, no pretendo resolver el misterio del valor de la crítica (da igual de qué disciplina artística) en unas pocas líneas así que será mejor que deje atrás este devaneo que sólo pretende justificar una cosa. Voy a escribir sobre el concierto (y alrededores) de un músico del que llevo muchos años enamorado. Y ya se sabe que el amor suele desvirtuar la correcta percepción de la realidad (o eso me dicen siempre los “objetos” de mi amor).

Hasta el día de hoy ningún músico me ha afectado tanto como Arto Tunçboyaciyan; ningún sonido creado por el hombre me ha “atravesado” de tal manera como los muchos que nos ha ido regalando el armenio a lo largo de una ya larga trayectoria profesional. Y mentiría si dijera que otros nombres, otros sonidos, no me han puesto “patas arriba”. Pero si la vida tuviera que elegir al autor de una única banda sonora ésta la firmaría sin duda Arto. De mi vida, claro. O de cómo yo siento la vida. Y es que Arto tiene la capacidad de abrir las puertas del interior más recóndito del alma humana (universal y personal). ¿Cómo? Con la sensibilidad. Su música parece estar a punto de desvanecerse en cualquier momento, te hace permanecer en tensión rogando que la magia no se esfume, consciente de que, aunque la belleza es lo más frágil de nuestra existencia, tiene, sin embargo, el poder de llevarte a un lugar de infinita felicidad. Y entonces baja del escenario y con una botella de cristal y una pandereta desciendes a la tierra y “simplemente” te diviertes durante unos minutos en los que no sólo eres inspiración para el creador sino partícipe de un juego musical que da forma a un coro popular que se pregunta mediante onomatopeyas “eh, why bum?” (¿por qué bombas?) La respuesta la tiene Bush y todos los “abush” (estúpido en armenio) como él.

Hace cuatro años tuve la oportunidad de asistir a un concierto de Arto Tunçboyaciyan junto a su Armenian Navy Band (el nombre ya es toda una muestra de la filosofía del músico, si tenemos en cuenta que Armenia es un país sin salida al mar). Entonces recuerdo que eché en falta los momentos más íntimos de Arto que esta vez fueron muchos, aquellos en los que coge su sazabo (o bular, según le dé por llamarle a este pequeño instrumento de cuerda semejante a un pequeño laúd) y te sobrecoge con la voz y con su idioma propio que cada uno está invitado a traducir. No hace falta. Se le entiende perfectamente. No se necesitan palabras concretas cuando es capaz de decirlo todo sin decir nada. Te agarra por la solapa de las emociones y te zarandea hasta dejarte felizmente extasiado. ¡Y sí! Es un grandísimo humorista, un juguetón incansable que hace buena la propia confesión de que todo armenio ríe pero tiene un lado que siempre llora. Y cuando llora es cuando más ganas entran de sonreír, levemente, pero sonreír, porque de su dolor, de su mirada al mundo, viene toda la belleza de su Arte. Y te sientes bien. Muy bien.

© Carlos Pérez Cruz

Comentario publicado originalmente aquí.

jueves, noviembre 06, 2008

Loreena McKennitt - "A Midwinter Night´s Dream"

Nos acercamos peligrosamente al invierno (ergo a la Natividad) y, como es habitual en la vida de un servidor, vuelven los clásicos de estas fechas. Así que un año más vuelve la musa celta, la canadiense Loreena McKennitt, en esta ocasión con nuevo trabajo, así que no hace falta acudir a grabaciones pretéritas. Nuevo pero con truco, porque cinco de los temas pertenecen a su disco de 1995 A Winter Garden (Five Songs for the Season) que completa ahora con nuevos arreglos instrumentales y vocales (con canciones en inglés, francés y, para alegría de Benedicto XVI, en latín) de textos y músicas de los siglos XVI al XX. Música para la estación del año que ya amenaza y para su celebración por excelencia (solsticio navideño). El susodicho lleva por título A Midwinter Night´s Dream. Para orejas curiosas no hace falta más que escuchar la edición número 48 de Sonidos... del Mundo de la Música aquí.

lunes, noviembre 03, 2008

Tres apuntes

No comparto el entusiasmo por Barack Obama. Con tantos intereses de por medio resulta insólito pensar que una utopía se cuele hasta alcanzar la cima de la pirámide (¡y qué pirámide la de los grandes partidos!). Antes de pronunciarlos sus discursos ya eran históricos. Y nada ha dicho que pueda ser considerado como tal. Si es por lo simbólico del color de su piel (¡a estas alturas!) bienvenido sea el entusiasmo. Si es por lo que no ha hecho todavía concedámosle, como mucho, el beneficio de la duda.

Son las nueve de la mañana. En un bar un señor de unos sesenta y tantos años discute en la barra con un joven de veintitantos que bebe una cerveza. Un amigo del joven juega mientras a la máquina tragaperras. El señor se queja de la pérdida de oficios, de que los “de fuera” vienen porque “los de aquí” no quieren trabajar. Asume su responsabilidad: “no hemos sabido educaros”. Resumen: os lo hemos dado todo sin que supierais lo que cuestan las cosas y a los jóvenes de hoy os falta educación. El joven conversador y bebedor matinal de cerveza zanja: “La educación no sirve para nada”.

Aeropuerto de Barajas (Madrid). Una joven madre de dos niños (de meses uno, de apenas dos años y medio el otro) vuelve a su país de residencia (Estados Unidos). Le acompaña su padre (abuelo de los niños). Lleva una doble silleta y equipaje de mano con las cosas necesarias para atender durante el vuelo las necesidades de los niños (pañales, por ejemplo). Solicita que su padre (el abuelo) pueda acompañarle hasta el avión para facilitarle el embarque con los dos niños, la silleta doble y el equipaje de mano. En el viaje de ida, asegura, le permitieron a su marido hacerlo (en Washington). En Madrid NO. La seguridad del embarque se confiesa: “Esto es según les dé. Unos días pasa cualquiera, otros nadie”. Antes le cobraron 50 euros por exceso de equipaje de una única maleta para tres (para ella y los dos pequeños). Si cada uno de ellos hubiera dispuesto de maleta propia (mismo peso repartido) no habría pagado sobrepeso.

martes, octubre 28, 2008

Ronnie Lynn Patterson Trio - "Freedom Fighters"

Hay una característica de este disco de Ronnie Lynn Patterson que me ha llamado la atención porque, a pesar de que pueda parecer casual, define perfectamente la naturaleza de esta grabación. Los diez temas que lo componen finalizan con una larga resonancia final que termina por desvanecerse. Eso nos da ya una pista sobre la inspiración musical de este pianista y sobre el sentido que ha dado a su vida. Dice que ésta nunca es estable y que permanece en continuo movimiento. Es cierto, pero parece que después de muchos e inquietantes kilómetros recorridos ahora puede caminar con la serenidad de quien puede permitirse observar la velocidad de un mundo que resulta ajeno y al que, sin embargo (me temo), nunca dejamos de pertenecer.

Que Ronnie Lynn Patterson haya grabado los primeros discos en sus cuarenta (Freedom Fighters es el cuarto y llega en sus cincuenta) hace buena la espera de quien tiene paciencia. Y es que no es hasta los veinte cuando empieza a estudiar piano (previo paso por la batería). A veces el plus de la veteranía es una ventaja (a pesar de que el mundo actual tienda a despreciar la edad) y por ello desde su primer disco (Mississippi en 2003) escuchábamos a alguien con un poso que la vehemente juventud rara vez aporta. Un poso modelado por su gran pasión musical ("es la historia de mi vida", dice) y por la influencia reconocida y reconocible de dos maestros del piano como McCoy Tyner y Keith Jarrett y de dos compositores como Sergéi Rachmaninov y Morton Feldman. Habla de ellos con pasión y con ellos ha ido creciendo hasta encontrar la manera de expresarse a través de la música. Forman parte de su imaginario musical y por eso asoman siempre, ya sea a través de discos monográficos (Palais de Mari fue dedicado a música de Feldman) o de temas incluidos en un repertorio que lleva mayoritariamente su propia firma (en Freedom Fighters hace versión de un tema de Jarrett - Mandala -, de un arreglo de éste sobre My Wild Irish Rose e incluye música de Rachmaninov en una de sus propias composiciones, Leslevret).

¿Y estamos ante un imitador? ¿Ante una copia de los originales? Me planteo esta pregunta y tengo que responder con un rotundo NO. Está bien que uno reconozca sus modelos como también que éstos sirvan para superarse. No en un sentido de competitividad musical (¿para cuándo el final de los Top 40, número de ventas y volumen de decibelios como parámetro del valor musical?) sino en la línea de encontrar el propio estar a través de donde otros estuvieron antes. Y ahí está la diferencia entre los que reproducen sin más y los que visten con alma lo aprehendido. En Patterson hay alma y sinceridad. Sólo así se puede escuchar con placer un disco de casi una hora que apenas rompe los tiempos lentos y medios y un nivel sonoro nada agresivo. La agresividad puede encubrir falta de ideas pero para eso la calma es infalible. O hay (emoción) o no hay (y se bosteza).

Siete temas propios, otro suyo con fragmentos de música de Sergéi Rachmaninov, un arreglo de Keith Jarrett y un tema original de éste componen un disco dedicado a Sojourner Truth y Harriett Tubman, sus Freedom Fighters en la lucha por la libertad de los esclavos negros en USAmérica. Un homenaje desde la sencillez, la emoción y la sinceridad donde, sin embargo, se cuela una "mentira", la de que estos tres músicos lleven tocando juntos toda una vida.

© Carlos Pérez Cruz

Comentario publicado originalmente aquí.

El anverso de la noticia

La presunta agresión del oso al cazador que reflejaba el redactado original que inspiró el anterior post ha generado una gran polémica en Catalunya. Por resumir: acabemos con el oso. Es decir, que la excusa de ese presunto (¿a quién cree usted más, al oso o al humano?) ataque ha derivado en una petición de limpieza del bosque, de barrido de la presencia de osos. Si hubiera una manifestación al respecto sugiero el siguiente redactado para la pancarta y gritos consiguientes: ¡Osos fuera! ¡¡Respetad nuestro hábitat!!

No hay derecho. No sólo los animales (no humanos) nos han desplazado a la ciudad, a las modestas áreas residenciales, a los pueblos de fin de semana, a los campos de golf, a las autopistas, a los centros comerciales, a los polígonos industriales, a los aeropuertos, a los puertos marítimos, a las estaciones de esquí, etcétera, sino que encima ahora quieren habitar el bosque. ¡¡Recuperemos nuestro hábitat!! ¡¡¡Quememos el bosque y que salgan por patitas!!!

Terribles osos. Si hubiéramos sabido antes que no eran como Winnie The Poo...

viernes, octubre 24, 2008

El reverso de la noticia

Un hombre de 72 años mordió ayer a un oso pardo en el Val d´Aran (Lleida), que tuvo que ser ingresado en el Hospital de Vielha, donde se recupera de sus heridas.

El hombre le mordió en una pierna y le produjo varios arañazos. El oso participaba en la batida del jabalí en la zona de Portet, cerca del núcleo de Lés, en el Baix Aran.

El herido pertenecía a la Asociación de Osos Cazadores del Baix Aran e iba con su osito, que explicó que el hombre venía de cara hacia su papá oso, cuando éste emitió un grito para asustarlo. Lejos de conseguirlo, el hombre se abalanzó sobre el oso, se puso de pie y le mordió la pata izquierda.

Finalmente, el oso tuvo que recibir seis puntos en la pata y tiene un golpe que se hizo al caer al suelo cuando se le abalanzó el hombre.

La de ayer ha sido la primera agresión conocida de un hombre a un oso desde que la especie humana fue reintroducida en el Pirineo en 1996, a instancias de Francia. El hombre que perpetró el ataque había sido liberado hace dos años.

La Generalitat ha decidido la retirada de los siete hombres que habitan en la zona. Los llevarán a otro lugar sin presencia de osos. Además, ha pedido una reunión urgente con el Ministerio de Medio Ambiente para consensuar la decisión, aunque desde allí han mostrado su sorpresa, ya que aseguran que un hombre no ataca si no se encuentra en peligro.

Redactado original aquí.

martes, octubre 21, 2008

Nota de prensa

El Congreso de los Diputados ha aprobado en una sesión plenaria extraordinaria una serie de medidas urgentes para reactivar la economía. Al ser el sector de la construcción uno de los más afectados por la parálisis económica el Estado invertirá en grandes obras públicas para reactivar el empleo y los préstamos interbancarios. En la sesión ha salido aprobado por unanimidad, con la excepción de uno o dos votos de los radicales verdes, el proyecto de cementado del cielo que impedirá la visión del espacio exterior en ciudades y campo pero que permitirá a las inmobiliarias promover grandes urbanizaciones y chalets, con campos de golf y piscinas olímpicas, en la superficie de ese nuevo terreno que estará suspendido a una altura de entre uno y dos kilómetros y medio (dependiendo de las características geográficas terrestres de cada zona) respecto del terreno base. La construcción del nuevo espacio cementado se iniciará de inmediato a pesar de pequeños problemas técnicos menores como el tratamiento de las aguas fecales. Mientras no se encuentre alternativa las aguas fecales del "Piso Superior" (así llamado en su denominación técnica) lloverán sobre la "Planta Inferior" (anteriormente conocida como superficie terrestre).

jueves, octubre 16, 2008

Nanas para Ander

Tumbado a mi lado dormía la siesta. Yo mientras grababa una nueva edición de Sonidos... del Mundo de la Música. La música debía estar a la altura de sus sueños, de su paz y su descanso, así que así ha nacido uno de los programas más deliciosos de la corta historia de este programa. Os invito a escucharlo con los ojos cerrados, como si tuvierais dos meses y unos días y soñarais con un buen trago de leche materna.

La propietaria de la leche materna de Ander ha sido dobladora y traductora de la entrevista con el baterista Magnus Öström (E.S.T.) que está disponible en la edición del 15 de Octubre de Club de Jazz y que, ya que estamos, aprovecho para anunciar por aquí.

Percepción del tiempo

Los jóvenes perciben que el paso del tiempo pasa despacio y para los viejos, vuela. La razón está en que el cerebro asocia la percepción del tiempo y el funcionamiento de la memoria: cuando todo es nuevo para ti, tu memoria trabaja almacenando más y más datos, y por eso parece que el tiempo pasa lento...

Vale, de acuerdo, pero, ¿por qué esta semana se me está haciendo eterna?

El miedo estimula la memoria y nos hace retener de repente una enorme cantidad de datos, que serán utilísimos si la situación se repite.

Vamos, básicamente que estoy acojonado esta semana con tanto crío rondando a mi alrededor por aquello de lo que podría llegar a ser.

Es primordial la capacidad de controlar la propia existencia. Y eso no es una observación personal, sino que ha sido documentado por la ciencia y probado con profusión.

Ya, pero ¿y cuando la propia existencia es cosa de dos?

Cuanto más poder de decisión tenga sobre su propia vida, menos estresado y más satisfecho estará.

Vale, gracias. Entendido. Anule la próxima cita. Creo que ya no voy a necesitar más sus servicios.

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El texto en cursiva corresponde a las palabras del físico Stefan Klein publicadas en la contraportada de "La Vanguardia" del jueves 16 de octubre (por cierto, muy interesante sus explicaciones sobre la percepción del tiempo). El resto del texto corresponde a mi propia cosecha y paranoica autoría.

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