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sábado, julio 22, 2006

Amor de radiofórmula

Qué mal se pasa cuando ella(s) te dice que no. Después de largos meses de deseo en privado, de anhelos secretos, de sueños románticos, consigues reunir la fuerza, moral y valentía suficientes para declarar tus emociones (aunque no siempre, claro) y cuando lo haces recibes un rotundo NO, o incluso un "evidentemente NO".

Tras superar el estado de choque inicial uno se pregunta el porqué de semejante negativa. Pero, ¿por qué por qué por qué por qué? Vueltas y vueltas, dolor y desazón en el corazón, incomprensión... ¿Incomprensión? ¿Qué es lo que quieres comprender? Si es que NO es que NO y ese NO tiene, a buen seguro, una razón de peso tan pesado que no admite enmienda. No hay más NO definitivo y justo que el que uno recibe de su no pareja anhelada.

No ha habido mujer (chica, para ser más adecuados a la jerga de mi tierna edad) que habiéndome dicho NO no haya podido demostrar con el tiempo la razón de su negación. Sin ir más lejos uno de mis sueños recurrentes (dos han sido mis veces de enamorado y varias las de suspirador) ha clavado definitivamente la estaca sobre la tumba de nuestra no relación. Los dos días que el trabajo me han deparado junto a ella han sido la prueba que el tiempo me ha regalado de que todos los suspiros derramados y malestares de corazón roto resultaron inútiles. Su NO (más bien "evidentemente NO") rotundo merecía el descorche de cava catalán (¿cuándo se podrá descorchar la cerveza?) en vez de lágrimas después de compartir cuatro horas de coche al compás de la más variada radiofórmula. He sido machacado, aplastado, abrumado, invadido, agredido (...) por la machaconería más simple y a la vez endemoniadamente infecciosa de la radio comercial. Su dedo índice de la mano derecha (otrora fuente de inspiración) ha pulsado incesantemente el sintonizador de la radio del coche desechando cualquier emisora que no fuera de pop machacón y rock de tal simpleza que certifica la defunción del género. Inglés y castellano, inglés y castellano... ¿¡no hay más lenguas en el mundo!? El embudo de estas emisoras es tan pequeño que todo lo demás, o sea TODO, lo desborda.

Tras sonar la voz de Miguel Ríos ella se ha girado y, mirándome por un instante a los ojos, me ha dicho: "Me encanta esta canción". Descanse en paz nuestra no relación.

PD: Llamadme raro. Es un piropo.


2 comentarios:

AmayaEneko dijo...

y el nombre de la moza es? muy salada la historia. A Sole le ha hecho gracia tambien?

Carlos Pérez Cruz dijo...

Se dice el pecado pero no el pecador.

A Sole le hace gracia más que nada porque estaba presente.

Un beso,

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